Biografia Pastora Diaconisa Alicia Parada

 

 

Pastora Alicia Parada Acuña

“Detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”

 

 

Alicia Parada Acuña, conoció al Señor a la edad de 17 años, después de un largo proceso en el que Nuestro Dios trató especial y amorosamente con su vida. Sus primeros pasos los dio en la Clase Sanitas, en Santiago,  gobernada por el entonces hermano y posteriormente pastor Archibaldo Vidal, quien le dio su primera responsabilidad espiritual: ser jefa del grupo de señoritas, cuando llevaba apenas tres meses de convertida. 

 

En sus visitas a la iglesia de su madre en Linares, conoció a un joven que cautivó su corazón, pero a quien aceptó como novio solo después de un año que él la cortejara, su nombre, Juan Ormeño Lagos.  En el año 1978, un pequeño grupo de la Iglesia Metodista Pentecostal fue separado de ella, entre ellos, su novio; y en el mes de septiembre son recibidos por la Iglesia Unida Metodista Pentecostal dirigida por nuestro amado Obispo Carlos San Martín Pulgar, (quien hoy duerme en el Señor).

 

Se encontraba en Santiago aún, cuando su novio fue nominado para presidir el grupo de hermanos que había sido separado, y la segunda semana de Febrero de 1979 se dio lugar a la Conferencia anual de la Misión, desarrollada en la 1º Iglesia de Linares, allí su novio fue ungido como Pastor gobernante de la Segunda Iglesia de Linares. Fue así que todos sus planes como pareja se vinieron abajo, para darle lugar a la voluntad del Señor, y terminada la Conferencia, contrajeron matrimonio.  Desde ese día en adelante, se hicieron cargo del trabajo más trascendente e importante de la tierra; ser pastores de un selecto grupo de hermanos nobles, que se fueron multiplicando día a día. 

 

En lo secular, se graduó de enfermera Universitaria dando su examen de grado el 26 de  enero de 1979, se inició en el Servicio de Cirugía del Hospital, después trabajó en atención primaria por las mañanas, y durante siete años aproximadamente se desempeñó como la encargada de ACECH en la provincia de Linares, que es un grupo de Enfermeras y Matronas cristianas; en este cargo viajó a Chillán, Talca y San Javier, para conformar los grupos de Enfermeras cristianas.

ACEHC, le brindó la oportunidad de viajar a muchos lugares de Chile y el extranjero, a exponer temas o ayudar en la delegación chilena que viajaba a los diferentes países, tales como Buenos Aires, Holanda, Hong-Cong.  Siempre ligando su profesión con su más elevada profesión, que es el de ser una “Hija y Sierva de Dios”. Paralelamente, nuestro obispo la hizo parte integrante del Directorio de Pastoras, abocando toda su tarea hacia el Sur de nuestro Chile por más de 10 años.

 

Cuando se promulgó la nueva Ley de culto, formó parte activa del desafío de preparar Profesores de Religión evangélica para hacer clases en los diferentes colegios municipalizados de esta zona, para ello, hizo contacto con el Dr. Daniel Lagos Altamirano, Decano de la Universidad Playa Ancha, y fundador del Instituto Interdenominacional “ITI”. En diciembre del año 2006, se titularon más de 35 hermanos con el Diplomado de Teología Ministerial, que les permitió hacer clases de Religión evangélica. Toda esta labor la desempeñaba en forma paralela sirviendo al Señor en su Iglesia y en el Directorio de Pastoras, viajando a todas las Convenciones a realizarse en el País. 

 

Estudió un Diplomado en Educación Superior Universitaria, al ser nombrada Coordinadora del Instituto en la Provincia de Linares; Luego realizó un Magíster en Gestión y Educación Superior, más un postítulo en la U de Chile,  con el nuevo modelo de atención y Salud Familiar, y otros similares. Al tener un Curriculum acorde con lo académico, la llamaron de una Universidad privada en Talca para hacer clases de Enfermería; consultó al Señor y al ser su respuesta positiva, pasó a ser Profesora Universitaria y académica de la Carrera de Enfermería.   Durante cinco años aproximadamente, el Señor le permitió hacer clases en tres Universidades, cargo que desempeñó, hasta el momento en que su esposo es elegido para ser el Presidente de nuestra Iglesia Unida Metodista Pentecostal. Desde ese día, se ha abocado principalmente a ser colaboradora idónea de nuestro Pastor Presidente, en todas las actividades que Nuestro Señor le ha placido encomendarles.

 

Dios puso eternidad en mi corazón a los 17 años de edad, y todo lo que seguiré haciendo, trascenderá  para la “eternidad”. En realidad los hijos de Dios trabajamos para la eternidad, pues de allá hemos sido contratados.

 

Pastora Diaconisa Alicia Parada Acuña